Los Diputados tienen un sueldo medio bruto anual, incluyendo ayudas de alojamiento, manutención, desplazamientos, pertenencia a comisiones, ejercicio de cargos,…etc., que está en torno a 90.000 €, pero su sueldo neto anual está por los 75.000 €, ya que solo tributan por el sueldo base. El sueldo medio bruto efectivo es en realidad de unos 130.000 €, que es lo que cualquier ciudadano tiene que percibir para conseguir el mismo sueldo neto, y que es lo que cuesta en realidad al Estado. Los Diputados generan además costes importantes derivados de despachos, asistentes, medios informáticos en el despacho y en casa, jubilaciones privilegiadas, indemnizaciones…etc.
Todos estos costes estarían más que justificados si los Diputados representaran a los ciudadanos, es decir si cada uno de los Diputados tuviera que atender y representar a los ciudadanos de su circunscripción. Pero en España los Diputados solo representan al partido político que les puso en la lista y su misión principal es tan solo la de votar lo que les indique el «jefe de fila» de su partido. Es un sistema político demasiado caro que no se justifica mientras que el mapa político español no se organice con circunscripciones en las que se elija a un solo diputado.

Se entiende porque no quieren llamarle rescate al programa de ayuda a los bancos, si examinamos las cinco acepciones de la palabra rescatar en el diccionario de la Real Academia de la Lengua:
Las agencias de calificación valoran todo lo que les pongan por delante, ya sean países, bancos, empresas, activos, fondos de inversión, productos derivados….etc., y sus calificaciones suelen ser noticia de primera plana mas cuando rebajan un rating que cuando lo elevan, sobre todo cuando lo rebajan en tres escalones. Esta autoridad de decir lo que es bueno y lo que es malo no proviene de su ciencia infusa ni de disponer de información suficientemente extensa y relevante, sino que se edifica sobre las disposiciones legales que desautorizan a los fondos de pensiones invertir en activos de baja calificación.
La burbuja del gasto público es tan peligrosa o más que la del ladrillo. Un experto economista que opinaba hace un par de días en «El Confidencial «sobre la situación económica lamentándose del silencio respecto a los detalles de las relaciones inconfesables cajas/casta política/promotores corruptos. Parece evidente que estas «relaciones inconfesables» han impulsado al sector de la construcción mucho más lejos de lo razonable al amparo del ciclo de bonanza económica de los últimos años. Estos excesos son los que ahora, en las horas bajas de la economía, han provocado que las cajas tengan créditos incobrables por miles de millones de euros que de una u otra forma tiene que reponerlos la sociedad. Parece obvio que estas operaciones fallidas sean investigadas a fondo, pero no se ve progreso al respecto. Están sin aclarar incluso casos señalados como el de la construcción del aeropuerto que supuso el fin de la Caja Castilla-La Mancha.
La Presidenta de la Comunidad de Madrid comunicó ayer que se proponía reducir de 129 a 65 el número de diputados de la Asamblea de Madrid. Es sin duda una decisión acertada pero tendría que estar acompañada de otra forma de elegir a los diputados, concretamente en 65 circunscripciones. De esta forma cada ciudadano de la Comunidad de Madrid sabría que diputado le representa y podría dirigirse a él cuantas veces considere oportuno.
Las sectas presentan su cara más amable a quienes quieren incorporar como miembros. Si alguien nos ofrece una visión trascendente de la sociedad humana, y pretende influir en nuestra forma de pensar para comprometernos con valores y principios, hasta el punto de que su cumplimiento sea lo más importante en nuestra vida, tenemos que comprobar como primera medida que esto se produce en un ambiente de debate en el que tenemos nuestra libertad asegurada, porque es muy posible que estemos en peligro de entrar en una secta.