Cómo vivir más y mejor te ayuda a conseguir tener una armonía en tu conciencia para reducir el estrés, tener las ideas claras y que tu cerebro trabaje con alto rendimiento.
Una tensión mental excesiva produce poco a poco deterioros orgánicos y enfermedades de las que la causa principal es el estrés. Las situaciones que afrontas a diario deforman tu visión de la realidad y te hacen acumular estrés y consumir más energía, lo que perjudica a tu salud y acelera el envejecimiento.
Para vivir más y mejor tienes que tener ideas claras, reflexionando cada cierto tiempo para restablecer la armonía en tu pensamiento y mejorar las respuestas emocionales del Subconsciente cuando tengas que reaccionar sin tiempo para pensar.
Te invito con «Cómo vivir más y mejor» a reflexionar sobre las cuestiones que afectan a tu vida diaria con la ayuda de 114 pautas, provisiones y cautelas. Son como 114 «píldoras», sobre las que puedes meditar y razonar hasta que tu Conciencia tome posición. Es una especie de «visita guiada» que no pretende adoctrinar sino provocar que tu pensamiento tenga sobre ellas sus propias conclusiones y puedan decantarse en el debate interno de tu Subconsciente.
Estas 114 reflexiones no incluyen de forma exhaustiva todas las que puedan ser fundamentales, pero son un conjunto coherente de cuestiones sobre las que tienes que tener ideas que no se contradigan ni necesites estar continuamente revisando.
Con ideas claras, tus esquemas mentales serán simples y coherentes y conseguirás una armonía mental que proporciona felicidad y prolonga la vida. Un fondo de paz y tranquilidad que te ayudará a obrar con acierto. El trabajo de tu cerebro será más eficiente y podrá extender su vida durante más años para permitirte vivir más y mejor.
Si sigues la disciplina que te propone «Cómo vivir más y mejor», tendrás una visión más simple y práctica del mundo que te rodea y arrojarás luz en tu Conciencia sobre muchos ángulos obscuros que te atormentan y condicionan. Es como tener un faro que ilumina tu camino para que no caigas en las trampas que la vida diaria te tiende.

![Cómo vivir más y mejor: ....una armonía que proporciona felicidad y prolonga la vida de [Serrano de Entrambasaguas, Guillermo]](https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/5159Uqk9GQL.jpg)
Dar opiniones innecesarias sobre personas es algo que compromete, porque da demasiadas referencias de quien eres, de cómo piensas y de que se puede esperar de ti.
La primera impresión es a veces determinante. Nos puede caer simpática una persona sólo por su aspecto, sin haberla visto de cerca ni haber hablado con ella, pero también puede transmitirnos sin motivo malas vibraciones.
El instinto es el olfato del subconsciente, un estímulo interior para conocer cosas sin tener que razonarlas. Nos hace tener comportamientos programados que pueden ser innatos o adquiridos.
Para poder vivir en libertad hay que haber seguido un largo proceso de aprendizaje, a lo largo del vivir de cada día, hasta situar en el subconsciente la libertad en lo mas alto de la escala de valores. La vida fácil y la excesiva protección parecería que proporcionan libertad, pero en realidad se trata de una libertad tutelada que no ha sido conquistada como valor en el permanente debate que tiene lugar en el subconsciente procesando la experiencia de vivir.
El modelo de conocimiento es la gran obra de nuestro cerebro que alberga valores, criterios, principios, datos y procedimientos de todo lo que conocemos. Tiene una estructura de espacio y tiempo en la que situamos las personas e instituciones con las que nos relacionamos y la información de nuestras actividades y de las cosas que suceden con los detalles que puedan afectarnos.
Por medio de la percepción los sentidos rastrean la realidad que vivimos y captan todo lo que tiene algún significado. Es como un radar por el que llega información nueva de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, de los peligros sobre los que tenemos que estar alertados y de las oportunidades que pueden presentarse. Toda esta información se integra en nuestro modelo de conocimiento.
Durante el sueño el cerebro se concentra en procesar los recuerdos grabados en la memoria. Los músculos están relajados y el organismo reposa en silencio sin actividad ni pensamiento consciente. Durante el sueño visualizamos imágenes ficticias como si fueran reales y las estuvieran captando nuestros sentidos. Unas veces son sueños placenteros, otras pesadillas, pero casi siempre son escenas en las que no nos involucramos demasiado ni nos provocan reacciones emocionales. En ocasiones, recordamos haber tenido sueños espeluznantes que soportamos sin sufrimiento, mientras que otras veces son pesadillas no justificadas por el episodio soñado.
La sugestión es una forma de dominio que unas personas ejercen sobre otras haciendo llegar mensajes sin censura a lo más profundo de la mente. Por medio de la sugestión entran por los sentidos ideas y conceptos ajenos que se incorporan al pensamiento como si fueran parte de la propia experiencia. Quien tiene una vida activa, llena de contrastes y experiencias, tiene suficientes conceptos y valores propios y es poco sugestionable, pero quien tiene una vida pausada, está muy expuesto a recibir sugestiones que llenen el vacío de la falta de ideas propias.
Muchas veces somos demasiado ligeros aventurando opiniones sobre personas o sobre determinadas cuestiones sin advertir que las opiniones comprometen porque dan demasiadas referencias de quienes somos, de cómo pensamos y de que se puede esperar de nosotros.