Democracia pastelera

La democracia pastelera que tenemos en nuestro país es consecuencia del sistema electoral adoptado en la transición que relega a los ciudadanos a echar una papeleta en una urna cada cuatro años. A partir de esta mínima intervención los partidos políticos pueden «pastelear» todo lo que les convenga a espaldas de los ciudadanos. En las democracias occidentales mas consolidadas, tales como EEUU, Francia, Alemania, Nueva Zelanda, Reino Unido, Japón, Canadá….etc, no se vota a la papeleta de un partido sino a la de una persona concreta. Quien resulta elegido es el representante de los ciudadanos de su circunscripción y estos pueden comunicarse con él y participar en las materias que sean de su interés tanto como deseen.

En nuestro país el ciudadano no tiene representante político y nada puede hacer durante cuatro años salvo aguantarse con todo lo que los políticos que tienen el poder decidan. En las democracias mencionadas el sistema electoral de circunscripciones uninominales, también denominado sistema mayoritario, produce generalmente mayorías absolutas y los gobiernos que deciden los ciudadanos toman posesión inmediatamente. Recientemente ha habido elecciones generales en el Reino Unido y al día siguiente de producirse el gobierno tomó posesión. En Francia por ejemplo, existe una segunda vuelta para el caso de que no haya resultado una mayoría absoluta, proponiendo como candidatos solamente las listas mas votadas que han superado un cierto porcentaje de votos. Con ello se somete a los ciudadanos la decisión de quien debe gobernar, precisamente para evitar que pueda haber pasteleo y surjan gobiernos de perdedores acordados en contra de la voluntad ciudadana.

En contraste, en nuestro país hay amplio margen para el pasteleo a espaldas de la ciudadanía. El gobierno de Andalucía ha tardado 84 días en constituirse tras una interminable negociación «pastelera» en la que se ha negociado el apoyo necesario para superar la mayoría absoluta a espaldas de los ciudadanos. Tras las elecciones del pasado 24 de mayo, después de dos semanas todavía no se han formado los gobiernos autonómicos ni municipales y en estos casos el pasteleo ha llegado al sumun de formarse alianzas antinaturales para evitar que gobierne el partido mas votado, incluso apoyándose en grupos surgidos del terrorismo. Curiosamente, el partido socialista, que ha tenido los peores resultados de toda su historia desde la transición, está consiguiendo imponerse en muchos Ayuntamientos y Comunidades merced a concesiones a la extrema izquierda y a permitir que la extrema izquierda gobierne en las ciudades mas importantes sin que sean los ciudadanos quienes lo hayan decidido. En resumen, tenemos una democracia pastelera.

 

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