Opiniones radicales

Opiniones radicalesSi comunicamos opiniones radicales estamos proyectando a la vez una imagen radical de nosotros mismos. Es cuestión a valorar en cada ambiente hasta que punto nos interesa y podemos permitirnos expresar opiniones radicales, porque muchas veces es preferible comprometer ideas sólo con opiniones que estén ya muy extendidas.

Por lo general no ganamos nada con que otras personas conozcan lo que pensamos de algo o de alguien, sobre todo si no estamos seguros de que va a ser una opinión compartida en los ambientes con los que más nos identificamos.

No aporta utilidad dar opiniones comprometidas sobre personas o sobre cuestiones concretas si no es para conseguir algo y en todo caso sin tener alguna seguridad de que tienen fundamento. Siempre hay que tener en cuenta que las opiniones radicales pueden ser difundidas y distorsionadas con matices añadidos.

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