Quimera catalana

quimera catalanaTarradellas pensó que se trataba de una quimera catalana la invitación que le hizo el Sr. Casinello, enviado del presidente Suarez, para regresar a Cataluña como presidente de la Generalitat. Incluso cuando llegó el avión que le iba a trasladar a España, todavía pensaba que era una quimera catalana.

Llegó al Palacio de la Moncloa a encontrarse con Suarez y, ya despierto del sueño de la quimera catalana, le pidió una reunión «a solas» en la que le indicó que tenían que permanecer aislados cuatro horas porque tenía que dar la imagen de que estaba negociando. Suarez me comentó que durante ese tiempo le estuvo contando toda su vida y que no pudo evitar dar cabezadas. La primera declaración de Tarradellas al salir de la reunión fue que había sido la «negociación» más difícil de su vida.

Tarradellas asumió dignamente como realidad lo que hasta entonces le parecía una quimera catalana. No llenó su cabeza de mayores fantasías, porque no era un hombre entrometido, bullicioso y de poco provecho, es decir, no era un mequetrefe, y conocía perfectamente hasta donde podía llegar.

Unos treinta y cinco años después, viene el actual presidente de la Generalitat al mismo Palacio de la Moncloa a «negociar», supongo que también «a solas», la nueva quimera catalana. Puestos a imaginar, pienso que puede ser una larga presentación cuya breve síntesis metafórica podría ser:

Si quieres que te la meta – a estilo de Cataluña – abre la boca sin dientes

– que ahí te va el dedo sin uña.

La respuesta no la puedo ni imaginar a pesar de haber vivido cuatro años en Galicia.

Separatismo y ley electoral

separatismo y ley electoralHay una estrecha relación entre separatismo y ley electoral porque el sistema electoral favorece que haya que «comprar» votos a minorías oportunistas que viven de la propaganda identitaria. El sistema electoral de listas de partidos tiene la carencia fundamental de que el ciudadano no tiene representante político ni puede en consecuencia participar en el desarrollo legislativo, lo que hemos señalado en muchas ocasiones anteriores.

Este sistema tiene además la nefasta consecuencia de que produce resultados precarios que raramente permiten un gobierno de mayoría absoluta. El partido mayoritario se ve obligado a «comprar» votos para completar su mayoría y de aquí la relación entre separatismo y ley electoral, pues la dinámica de «compra» otorga poder y dinero a pequeñas minorías oportunistas que emplean su poder y siembran a su vez dinero para extender la identidad separatista y el odio al «opresor» y naturalmente incrementar sus patrimonios personales.

El sistema electoral vigente en las principales democracias electorales, en el que hay tantas circunscripciones electorales como diputados a elegir, además de proporcionar la autentica representación y participación política, suele proporcionar amplias mayorías, lo que impide la funesta relación entre separatismo y ley electoral que se produce en España. Esto no quiere decir que las minorías auténticas quedaran desatendidas pues dicho sistema es precisamente el que mas protege a las minorías autenticas ley a ley, semana a semana, a través del entramado de la representación y participación política. Lo que no facilita, es la defensa de intereses de minorías fabricadas por el uso oportunista de la sinergia entre separatismo y ley electoral.

Los hombres de negro

los hombres de negroParece que los hombres de negro ya visitan España para controlar que la restructuración bancaria se realiza correctamente. Algunos de ellos que según lo publicado nos han visitado son expertos de la máxima garantía como Paul Mathias ThomsenServaas DerooseGert-Jan Koopma, Jürgen Kröger (director de la misión de la CE en Portugal) o Klaus Masuch.

En todo caso, las decisiones que impongan los hombres de negro seguramente serán mejores que las que en todos estos años han tomado los «hombres de gris» que se han encumbrado a los máximos niveles políticos sin tener experiencia acreditada.

Las decisiones que tomen los hombres de negro serán en todo caso mejores que las decisiones que en todos estos años han tomado los «hombres de marrón» que nos han metido en toda esta «mierda» de corrupción, nepotismo, amiguismo, separatismo y derroche generalizado.

El verdadero rescate

el verdadero rescateEl rescate económico lleva mucho tiempo en los medios de comunicación siendo materia de discusión, pero el verdadero rescate, que todo indica que desean los ciudadanos, es que nos rescaten del abuso de poder de la clase política.

El verdadero rescate es suprimir cargos políticos, estructuras del estado innecesarias, empresas públicas innecesarias,  subvenciones a partidos políticos, subvenciones a sindicatos, subvenciones a patronales, demás subvenciones innecesarias, televisiones públicas, embajadas autonómicas, coches oficiales, privilegios salariales, ….etc.

Se podría también suprimir el Senado y unas cuantas autonomías, cambiar la ley electoral para permitir que cada ciudadano tenga su representante político, y llegar a romper la autocracia existente y establecer la separación de poderes.

El verdadero rescate supondría que los políticos que nos gobiernen sean honestos administradores del bien común y dejen de abusar del dinero de los ciudadanos.

La ley electoral

la ley electoralLa reforma de la ley electoral tiene que incorporar tantas circunscripciones electorales como diputados a elegir, como en Francia, Alemania, EEUU, Reino Unido y otras democracias de occidente.  De esta forma, cada ciudadano tiene un representante concreto con nombre y apellidos para participar en el desarrollo político tanto como desee. La ley electoral no debe limitarse a corregir la proporcionalidad entre votos y escaños de los partidos, o a las listas abiertas, porque no cambiaría la situación actual de que son los partidos y no los ciudadanos quienes están representados en el Parlamento.

Con la reforma de la ley electoral con circunscripciones en las que se elige a un solo diputado cada ciudadano tiene su representante, que es el diputado elegido en la circunscripción electoral en la que vota. Puede dirigirse a él en cualquier momento y hacerle llegar sus propuestas o sus opiniones. En la actualidad, un ciudadano no tiene representante y su participación se limita a votar cada cuatro años a la lista de un partido. Se trata de que la soberanía resida en los ciudadanos y no solamente en los partidos políticos. Así cada ciudadano podría elegir entre participar directamente a través de su representante o inhibirse y dar su confianza a un partido político lo que actualmente es la única opción.

Con esta reforma de la ley electoral los ciudadanos pueden influir en cada una de las leyes concretas y no como ahora que solo pueden dar su voto al paquete global del programa del partido que incluye tanto propuestas aceptables como inaceptables. Con esta reforma de la ley electoral cada ciudadano puede libremente participar sin tener que ser necesariamente militante de un partido y depender de su dinámica interna. Estando asegurada la representación legítima y los cauces de participación ciudadana, las leyes podrán orientarse de acuerdo con la voluntad popular. La separación de poderes sería una de las primeras metas que un Parlamento genuinamente representativo se plantearía.

La trampa del Euro

El euroCuando nació el Euro se sembró a la vez la trampa del Euro, porque la unión monetaria no previó un programa de convergencia de las políticas fiscales ni un banco central con un mandato amplio al estilo del que respalda al Dólar.

Los países más poderosos de la Unión Europea quizás lanzaron el proyecto sin tener muy claro que fuera a consolidarse a largo plazo con el diseño inicial, pero posiblemente consideraron que las complicaciones derivadas de la falta de concreción inicial las resolverían las leyes de la naturaleza en las que el pez grande se come al chico. La trampa del Euro atraparía en todo caso a los débiles y no en vano los países fuertes iniciaron la andadura incumpliendo los objetivos iniciales.

Entretanto en España los políticos se preocupaban de sus propios intereses sin advertir que el diseño del Estado tendría que modificarse para no caer en la trampa del Euro. Con una situación en la que la economía tenía que crecer un 2 por ciento como mínimo para generar empleo y cerrar las cuentas del Estado sin déficit, tarde o temprano nos veríamos abocados a caer en la trampa del Euro. El problema se aceleró con la inhibición de los gobernantes en hacer reformas y con el despilfarro y la corrupción.

Ahora se ha destapado la inestabilidad que podía haberse previsto desde el inicio y con la que los países más poderosos quizás ya contaban. Los países más poderosos se benefician de tener una deuda casi gratuita, mientras que los países débiles pagan intereses abusivos. Éstos solo tienen dos alternativas: salirse de la trampa del Euro hundiéndose en la pobreza, o ser ayudados y empobrecidos bajo la soberanía progresiva de los países más poderosos. Éstos están mientras tanto muy contentos explotando la trampa del Euro.

Resistencia al cambio

resistencia al cambioLa resistencia al cambio es en España habitual y es raro que dimita de su cargo un político por muy insostenible que sea su situación y por muy evidente que sea la voluntad popular de que lo haga. Son gente que disfruta de puestos de trabajo a salvo de despidos, restructuraciones o expedientes de regulación.

La resistencia al cambio está presente en los relevos después de los procesos electorales. Los cargos del Gobierno, de las Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, Diputaciones,….etc., siguen en sus puestos por largos periodos antes de ser sustituidos por los nuevos equipos, lo que se ha convertido en un hecho cultural de resistencia al cambio que nadie discute.

Unas veces la resistencia al cambio se justifica por posibles pactos poselectorales, pero en muchas otras no hay nada que discutir sino resultados claros que acatar. No entiendo porque los relevos que no dependen de pactos no son inmediatos, ni porque cuando no hay mayoría absoluta no asume directamente el poder la lista más votada sin pactos a espaldas de los electores. La segunda vuelta podría resolver esta situación, aunque la verdadera solución es la circunscripción unipersonal.

Los periodos prolongados de resistencia al cambio tienen dos consecuencias nefastas. La primera es que no hay gobierno, porque el que está “en funciones” está de retirada y no tiene interés en solucionar problemas sino más bien todo lo contrario. La segunda es el margen que deja para manipular la información y destruir documentos.

Internet en zonas rurales

internet en zonas ruralesDisponer de un buen servicio de Internet en zonas rurales es imprescindible para evitar una nueva migración masiva a las ciudades, pero también es una oportunidad para facilitar el desarrollo rural con actividades económicas que no son posibles sin tener plena disponibilidad de conexión a Internet.

Hay negocios en los que Internet es un eje fundamental, que no son viables en las ciudades pero si lo son en áreas rurales, con costes más reducidos,  pero no pueden llevarse a cabo por no ser fiable o no estar disponible la conexión a Internet.

Hace ocho o nueve años hubo un intento de desarrollar Internet en zonas rurales con un programa que pretendía garantizar que la calidad en cualquier punto de España fuera equiparable a la que constituía un estándar en los núcleos urbanos. Estaba basada en antenas parabólicas, pero desde entonces el ADSL en zonas urbanas ha progresado enormemente mientras que la solución de antenas parabólicas ha quedado obsoleta. Cuando se estropea una antena el operador se desentiende de su reparación, como he podido experimentar en casos concretos, y la calidad es muy precaria y el coste elevado.

Ahora la cobertura de Internet en zonas rurales debe de basarse en la red de telefonía móvil que se supone puede llegar más fácilmente a todos los rincones, con independencia de que la fibra óptica vaya extendiéndose. Ahora que se están planteando programas de ayuda a los emprendedores como parte necesaria para relanzar el crecimiento de la economía, el Gobierno debe de poner la atención en asegurar que haya Internet en zonas rurales porque es una contribución muy positiva para emprender nuevas actividades que no son posibles en las grandes ciudades.

Reforma del Estado

reforma del estadoLa reforma del Estado del año 1978 la hicieron siete políticos que representaban dos partidos de derechas, dos partidos de izquierdas y un partido nacionalista. Aparte de poner al día muchas normas de convivencia, el núcleo fundamental de la reforma del Estado consistió en que la soberanía residiera de hecho en los partidos políticos y en que los tres poderes del Estado fueran controlados por la mayoría en el poder. Los siete «padres» hicieron este desaguisado a conciencia para asegurar que nacía una casta política con largos años de privilegios por delante, que se repartiría el poder con alternancia entre la derecha y la izquierda, dejando a la ciudadanía la única participación de votar cada cuatro años a un partido político.

Si hubieran sido honestos, hubieran adoptado la esencia del sistema electoral que está vigente en las principales democracias: Francia, Alemania, EEUU, Reino Unido…etc, en las que el ciudadano no vota a un partido sino a un candidato concreto, aunque éste pueda pertenecer a un partido. Es decir, un solo candidato por circunscripción electoral, de forma que el diputado elegido en cada circunscripción es el representante de todos los ciudadanos de dicha circunscripción y a él pueden dirigirse individualmente o en grupo para opinar, cuestionar, proponer, censurar, …etc, lo que en la actualidad no puede hacerse. Si esto hubiera existido en España, el clamor popular se desesperación se hubiera canalizado estos años pasados a través de los representantes (hoy inexistentes), y el Parlamento hubiera servido para tratar los temas que en realidad interesan a la ciudadanía, en lugar de servir para pelearse los unos y los otros.

Si hubieran sido honestos, la reforma del Estado hubiera incorporado la separación de poderes, cuestión elemental que no hay que ser un genio para entenderlo, y entonces hoy en día hubiéramos tenido un poder judicial independiente. Si hoy tuviéramos un poder judicial independiente y una leyes elaboradas con la participación ciudadana, muchos políticos deshonestos, corruptos, o simplemente irresponsables, estarían en la cárcel en lugar de seguir disfrutando de privilegios a costa del dinero público.

La reforma del Estado que ahora hay que hacer debe de incluir este núcleo fundamental, además de la elección directa del Jefe del Gobierno y muchas otras cosas como eliminar la mayor parte del tinglado autonómico. Lo malo es que no sabemos quien puede hacerlo sin que corra la sangre. Los mismos políticos (o mejor dicho sus sucesores) que un día se pusieron de acuerdo para hacer la reforma del Estado a su conveniencia no parecen dispuestos a ello. Si el actual Jefe del Gobierno estuviera por la labor podría empezar por intervenir las autonomías inviables sustituyendo sus órganos de gobierno y recuperando las principales transferencias de servicios. Aunque algo parecido debería suceder a nivel del Estado si se produce la intervención europea.

Con un Monti o sin un Monti, es urgente plantearse la reforma del Estado con criterios de separación de poderes, de representación y participación ciudadana, de máxima eficiencia económica y de máxima simplicidad administrativa, elementos indispensables para recuperar la confianza de los inversores.

Situación económica y augurios

situacion economicaSituación económica y augurios no siempre van en la misma dirección. En el caso de España, no sabemos exactamente si cabe esperar pronto una mejoría de la situación económica, pero lo que si puede observarse es que hay cuatro augurios negativos.

El primero es que aumentar impuestos frena la economía y no garantiza los incrementos de recaudación previstos. En cualquier empresa en crisis se reducen gastos y no se confía en ingresar más incrementando precios y en el Estado habría que hacer lo mismo. Obviamente hay un largo camino a recorrer en la reducción drástica de gastos después de varios años de derroche irresponsable. El 60% de las medidas económicas que se están aprobando están colgadas de los impuestos cuando el 100% debería ser de reducción de gastos.

El segundo augurio es el pesimismo y la desconfianza que trasmiten algunos miembros del gobierno y los medios de comunicación en general. Se puede hablar con claridad pero hay que evitar transmitir pesimismo y tristeza. No se puede decir que hay que elegir entre lo malo y lo peor, ni se puede decir con dramatismo en sede parlamentaria que «no hay dinero». Se puede transmitir alegría incluso en situaciones límite. Recuerdo un ministro hace unos treinta años cuando dijo en tono positivo: «la situación es desesperada pero no grave».

El tercer augurio es la impresentable oposición, sobre todo el partido mayoritario, que aun siendo consciente de haber provocado el actual desaguisado en sus últimos cuatro años de gobierno, solo sabe oponerse a todo lo que plantea el gobierno sin decir a los ciudadanos que es lo que considera que hay que hacer. Su política es salir a la calle en defensa de los mineros, a pesar de que fueron ellos los que con acierto planificaron el cierre progresivo de las minas, o salir a la calle en defensa de los funcionarios, aun cuando es evidente que hay que reducir el tamaño de la administración y/o los sueldos aunque sea de lamentar, …etc. El propósito parece que es dar señales de desconfianza para acelerar la intervención y cambiar el gobierno.

El cuarto augurio es el desmadre político europeo y la interminable secuencia de reuniones de las múltiples instituciones europeas y nacionales para tomar decisiones de supervivencia, decisiones que en EEUU toman en veinticuatro horas. A esto hay que añadir las pocas ganas que tienen de ayudar a nuestro país, y las declaraciones puntuales negativas de personajes relevantes que parece escogen con cuidado y largan con la mayor inoportunidad.

Situación económica y augurios no siempre van en la misma dirección y esperemos que así sea.