La inteligencia emocional discrimina la información de las experiencias antes de que se incorpore a la memoria activa de recuerdos y emociones que alimentan el proceso de formación de las ideas y criterios. Es un mecanismo de protección que filtra la información y verifica que no es peligrosa para el modelo de conocimiento. La información que contradice radicalmente los esquemas mentales básicos es desechada y no pasa la frontera.
Este mecanismo de censura protege la memoria como si estuviera dentro de una fortaleza a la que sólo llega información útil para producir ideas que no violan conceptos básicos. Si la censura filtra en exceso, el pensamiento está más protegido de influencias externas pero las ideas son más elementales porque se desarrollan más al margen de la realidad.
Si la censura da prioridad a preservar la seguridad e integridad de los conceptos, asume que las ideas pueden perder actualidad y quedar sobrepasadas, sin demasiada inquietud por revisarlas. Si por el contrario la frontera es demasiado permeable y deja pasar la mayor parte de la información de las experiencias, aumenta la riqueza de contraste y el desarrollo de las ideas pero también la exposición a perder estabilidad.
En cuanto más permeable es la censura, la mente es más abierta y está más dispuesta a reconsiderarlo todo, pero también está menos segura de sus ideas. Para neutralizar el exceso de recuerdos y emociones no hay otro remedio que reducir la actividad, que es lo que normalmente se consigue con vacaciones, retiro, aislamiento, o en casos más extremos con una cura de sueño.
A medida que nuestra capacidad de razonar progresa y consolidamos conceptos y criterios, vamos también relajando la censura inconsciente porque va siendo más un freno que una protección. Las personas que consiguen tener un pensamiento equilibrado pueden llegar a desactivar por completo la censura sin mayores problemas, dejando al territorio de la memoria sin fronteras.
De todas formas la censura inconsciente no proporciona una protección total porque siempre deja algún cabo suelto, sobre todo el de la sugestión, que bordea y traspasa la frontera de la memoria como si conociera las claves de acceso. Es un efecto hipnótico que nos deja a merced de influencias externas, pero también es un vehículo para influir nosotros en otras personas. En cualquier caso, la censura inconsciente no es solo una protección sino también un mecanismo de regulación que nos ayuda a formar y enriquecer nuestro modelo de la realidad y a tener una mente equilibrada.

En nuestro país, los ciudadanos estamos marginados. Cada cuatro años, en las elecciones generales, municipales o autonómicas, nos dan a elegir entre varias listas de candidatos con nombres casi desconocidos, y una vez cumplido el trámite electoral, ya no podemos tener ninguna otra intervención en el curso de la legislatura ni podemos plantear ninguna propuesta, ni tan siquiera canalizar nuestras opiniones, sobre las materias de interés común o sobre las que particularmente nos afecten.
En pleno siglo XXI, una persona puede acceder a importantes cargos políticos sin formación ni experiencia. Basta con que sea aupada por «correligionarios» de su partido político sindicados en busca del asalto a las prebendas del poder. Y por supuesto sin que el pueblo supuestamente soberano, ajeno a las intrigas internas de los partidos políticos, pueda tener la más mínima participación.
Los tiempos de crisis nos hacen pensar en muchas cosas y nos obligan a revisar cuestiones que aunque fueran controvertidas estaban asumidas como normales. Una de ellas es la representación sindical de los trabajadores y la conveniencia de articularla con sindicatos independientes del dinero público. Hoy la representación está concentrada en dos sindicatos mayoritarios que en realidad operan como si fueran uno solo. Ambos sindicatos viven de subvenciones públicas y defienden más o menos lo mismo, incluso suelen expresar sus mensajes de forma conjunta. Para gran parte de los ciudadanos parecen la misma cosa.
Un día, surgió la idea de hacer un máster en corrupción política comentando en una tertulia veraniega sobre las diferentes titulaciones académicas y las oportunidades que ofrecen de desarrollar una carrera profesional de éxito. Debatíamos sobre las oportunidades actuales en las diferentes materias y la posibilidad de hacer una buena carrera profesional y tener un futuro prometedor.
El desarrollo de la humanidad nos parece extraordinario, pero en realidad es insignificante en el Universo. Además, estamos condenados a no conocer la razón de nuestra existencia porque estamos atrapados por la inmensidad del Universo y por la velocidad de la luz, dos limitaciones que parecen insalvables:
La sugestión es una forma de dominio con mensajes que llegan sin censura directamente al subconsciente. De esta forma entran por los sentidos ideas y conceptos ajenos que se incorporan al pensamiento utilizándolos como parte de la propia experiencia.
Si los ciudadanos tuviéramos que definir los mandamientos de gobierno, posiblemente llegaríamos a algo así:
Durante la segunda mitad del pasado siglo se ha producido el éxodo hacia las grandes ciudades mientras las zonas rurales españolas se han desertizado. La causa principal se atribuye a la mecanización de la producción agrícola y la localización del desarrollo industrial en zonas urbanas.