O buscas la solución o eres parte del problema es una reflexión que cualquier persona que tenga responsabilidades debe siempre platearse. Es oportuno, especialmente en estos tiempos, para los responsables de las instituciones del Estado, partidos políticos, clase política, medios de comunicación, sindicatos, patronales, empresas y ciudadanos. Porque todas las noticias, comentarios y debates se ocupan casi exclusivamente en incidir sobre los detalles de los problemas, y en las continuas acusaciones de unos a otros, pero nadie plantea seriamente las soluciones que hay que aplicar. Y sin embargo los problemas básicos están suficientemente identificados para proceder a buscar soluciones.
Si los ciudadanos no tienen representante político ni cauces de participación, porque la soberanía reside en los partidos políticos, habrá que devolver la soberanía a los ciudadanos. La sociedad debería estar debatiendo sobre un nuevo sistema electoral y no lo hace, y lo poco que se comenta se centra en el tópico de las listas abiertas. Casi nadie plantea adoptar el sistema de circunscripciones uninominales que es el que hay en las democracias occidentales relevantes. Si el poder judicial está controlado por los partidos y hay dos instancias supremas, habrá que discutir soluciones para su independencia y unidad. Si las leyes son tan permisivas que los delincuentes salen a la calle al día siguiente o los políticos y empresarios corruptos no van a la cárcel ni devuelven el dinero, habrá que discutir como endurecer las leyes. Si el Estado gasta más de lo que ingresa habrá que debatir la simplificación de sus estructuras. Si el Senado no sirve para nada habrá que plantearse suprimirlo. Y ….etc, etc, etc.
En lugar de discutir sobre las soluciones a aplicar, los políticos están peleándose unos con otros. Los unos para seguir gobernando sin abordar los cambios esenciales que habría que hacer, los otros para la quimera de derribar un gobierno que tiene mayoría absoluta. Si discutieran sobre las soluciones con seriedad, sin demagogia, dejando aparte las rencillas y los intereses bastardos, probablemente tendrían unos y otros bastantes puntos de encuentro. Los medios de comunicación tendrían que ser más constructivos y dejar de dedicarse solo a «echar leña al fuego». O buscas la solución o eres parte del problema.

Hasta hace poco más de un siglo los seres humanos sólo podían conservar la historia en los recuerdos, en las representaciones de los artistas o en los relatos de los historiadores. Ahora podemos obtener imágenes de todo, procesarlas, transmitirlas, manipularlas e incluso fabricarlas. Hoy las imágenes son digitales, es decir, conjuntos de pixels, y su calidad o resolución depende de la densidad o número de pixels que las integran. La realidad que entra por nuestros sentidos es también una realidad digital que se almacena en el cerebro “troceada en pixels” de la misma forma que los ordenadores procesan las imágenes.
La realidad virtual ha progresado tanto, que a veces es difícil distinguir lo que solo está en el interior de un computador de lo que es la realidad que vivimos. Está de momento superpuesta al mundo real, pero puede llegar a introducirnos por completo en un mundo imaginario y hacernos “desaparecer” de la realidad.
La Comisión Europea
Una de las cosas más difíciles es conocer a las personas, incluidos nosotros mismos. La verdadera naturaleza de una persona solo puede observarse a través de su conducta cuando hace uso de algún poder por limitado que sea.
Continúan con la cuestión identitaria catalana, porque si se salieran con la suya, la cúpula del poder «levantaría» un negocio del que vivirían holgadamente todas sus sucesivas generaciones. Tenían una pista de que la cuestión identitaria catalana podría embelesar a los más jóvenes, aparte de a los «clientes» aborregados de poco juicio que se apuntan sin reflexionar a todo lo que sea protestar o manifestarse. Pero fue en la época de Aznar cuando «vieron el cielo abierto» con la transferencia de las competencias de educación y sanidad. Entonces empezaron a manejar ingentes cantidades de dinero sin pasar por el rigor del control establecido durante muchas décadas en el gobierno central. El entreguismo de Zapatero aceptando «todo lo que venga de Cataluña» resultó decisivo para trazar planes más ambiciosos.
Disponer de un buen servicio de Internet en zonas rurales es imprescindible para evitar una nueva migración masiva a las ciudades, pero también es una oportunidad para facilitar el desarrollo rural con actividades económicas que no son posibles sin tener plena disponibilidad de conexión a Internet.
Que le pide el ciudadano al Gobierno es una pregunta fundamental que todo político debe hacerse, porque la política debe de servir al ciudadano. En política, es habitual que quien tiene algún poder haga uso de él a su conveniencia. El poder suele anteponer los intereses del partido y los de los que lo sustentan, sobre todo en un sistema que tiene mucho de autocracia.
El Gobierno afirma que la financiación de la deuda española es insostenible con los intereses que estamos pagando, lo que quiere decir que o bien se reducen pronto dichos intereses o se rompe la situación de forma drástica por algún lado. Según la información en los medios, el Tesoro ha emitido ya el 70% de la deuda que necesita emitir para todo el año, lo que supongo quiere decir que la liquidez llega por lo menos hasta mediados de septiembre. No sabemos por cuanto tiempo podrá el país seguir emitiendo deuda a estos intereses tan elevados pero está claro que si no hay cambios radicales de la situación llegaremos pronto al limite de decidir 